martes, 20 de octubre de 2009

Escrofularia (Srophularia nodosa)

La escrofularia es una hierba vivaz, de tallo cuadrado y hojas opuestas, que puede alcanzar una altura considerable si encuentra buenas condiciones para su desarrollo.
El tallo se halla rematado por una panícula de pequeñas flores, en forma de vesículas color marrón-rojizo.
Es una planta que vegeta en zonas relativamente húmedas, como en robledales o hayedos.
En la Península se la puede encontrar por toda la cordillera cantábrica, así como en diversas montañas septentrionales del país.
A esta planta se la atribuyeron numerosas virtudes; pero sobre todo se empleaba para combatir el escrofulismo, de donde viene su nombre.
La hierba florece en verano.
La recolección se puede realizar desde mayo hasta septiembre y las partes que resultan más útiles -desde el punto de vista médico-son el rizoma y las hojas; una vez recogidos ambos, se ponen a secar al aire y posteriormente se guardan en lugares apartados de la
luz.
En las hojas aparecen diversos ácidos, entre los que cabe destacar el ácido cafetánico, el ácido cinámico y el ácido butírico.
También contienen flavonoides, una antraqui-nona y saponinas; estas últimas están presentes en toda la planta, exceptuando las raíces.
Actualmente, se atribuyen a la planta virtudes como la de ser un buen purgante -por la an-traquinona-, antiinflamatorio -por los glucósidos- y algunos autores reconocen asimismo propiedades hipoglucemiantes y diuréticas.
En la antigüedad se empleaba principalmente para combatir el escrofulismo, es decir, aquellos abscesos supurantes que se abren en la piel, normalmente como efecto secundario a la tuberculosis de los ganglios linfáticos; y también para sanar el bocio y las hemorroides, así como toda clase de tumores.
Este uso tan particular probablemente se debía a los pequeños "tumores" que aparecen en la cepa de la planta; esto hizo creer a nuestros antepasados que la planta poseía ciertas virtudes que la hacían particularmente eficaz contra todo tipo de malformaciones tu-morales.
Hoy en día se le reconocen a la planta algunas virtudes para calmar el dolor de hemorroides, así como para lavar determinadas úlceras; pero sus usos más primitivos han quedado ya relegados.
.- Infusión. Se prepara una infusión de la planta al 3% aproximadamente; después de dejarla reposar entre 15-20 minutos, se toma a razón de 2-3 tazas al día.
Esta infusión se emplea para tratar ganglios hinchados, heridas supurantes y úlceras.
.- Jugo de la planta. Aplicado directamente sobre úlceras y hemorroides, rebaja la inflamación y mitiga el dolor.
.- Cocimiento. Con 15-20 gr. de la planta por litro de agua, se deja cocer durante 15 minutos.
Esta preparación puede usarse en forma de baños de asiento contra las hemorroides.
Purgante. Antiinflamatorio. Hipoglucemiante

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