viernes, 30 de octubre de 2009

Frambueso (Rubus idaens)

El frambueso es un arbusto que se encuentra principalmente en zonas de montaña; en la Península se localiza en la mitad norte -a una cierta altura respecto del nivel del mar- en la zona pirenaica, toda la cordillera cantábrica y en ocasiones en el macizo central.
Su porte recuerda a otra planta emparentada con ella: la zarzamora; pero con unas características que las hacen fácilmente diferencia-bles, como la presencia en el frambueso de unas espinas en el tallo, que son de mucho menor tamaño y resistencia que las de la zarzamora.
Las flores de este arbusto, de cinco pétalos y color blanco, las podemos ver durante los meses de mayo y junio; estas flores, tras su fecundación y posterior maduración, proporcionan un fruto de color rojizo, que desprende un aroma y sabor característicos.
Se procederá a su recolección solamente cuando el fruto se encuentre totalmente maduro.
El frambueso habitualmente se utiliza como diurético debido al empleo de sus hojas, que contienen ácidos orgánicos, flavonoides, pec-tina y tanino; empleado internamente actúa como laxante, ya que la pectina, en contacto con líquido en el tracto digestivo, aumenta su volumen y se hincha, produciendo de esta forma un mejor tránsito intestinal que lleva a una mejor evacuación final, por lo que corrige problemas de estreñimiento.
De forma externa actúa como astringente y antiinflamatorio, pues contiene hasta un diez por ciento de tanino en las hojas.
Los frutos son ricos en vitaminas, ácido máli-co, oxálico, tartárico, esencias y azúcares, por lo que se emplea en la fabricación de aromatizantes y para la preparación de refrescos y complementos alimenticios.
En casos de carencias vitamínicas como el escorbuto (falta de Vitamina C) su empleo es también muy apreciado gracias a su alto contenido en vitamina C.
.- Decocción uso externo. 40 gramos de las hojas se añaden a un litro de agua hirviendo, dejándolo de este modo durante diez minutos, tras lo cual se retira del fuego; se deja 12 minutos en contacto con esta agua, todavía caliente, y se agregan dos gramos de sal; el líquido obtenido se emplea en gargarismos para el tratamiento de faringitis.
Asimismo se puede emplear como colutorio, para el tratamiento de aftas bucales y también para el lavado ocular en casos de conjuntivitis.
.- Infusión. Tres gramos de hojas se añaden a 250 mililitros de agua, previamente hervida, dejándolo apartado de la lumbre durante doce minutos.
Para su empleo como diurético se pueden tomar tres tazas al día; está recomendado en casos de oliguria, litiasis renal y cistitis.
Diurético. Antiinflamatorio. Laxante

Flor de San Diego (Ranunculaceas bulla-tus)

Se trata de una planta bastante pequeña.
Las hojas nacen directamente de la base, tienen forma redondeada y presentan pequeños dientes en los bordes; suelen ser 5 ó 6 de gran tamaño y rodean todo el tallo.
Éstos nacen entre las hojas de la base, son muy delgados, no tienen hojas y se encuentran completamente rodeados por unos pelillos muy tiesos y ásperos.
Al final de cada uno de estos tallitos se encuentra una flor.
Es frecuente encontrar esta planta por la parte occidental de Andalucía, así como en Extremadura y la zona sur de Portugal.
Se cría en zonas sin cultivar, en los márgenes de campos y cerca de olivares.
La época de máximo esplendor de las flores se produce a finales de verano y otoño, es decir, en los meses de octubre y noviembre.
Las hojas duran todo el año y a partir del mes de mayo la planta entera comienza a florecer.
La flor es amarilla, está formada por 6 pétalos y desprende un olor muy agradable.
Se recolecta la planta entera para su posterior uso.
Su composición es bastante desconocida, pues es muy poco utilizada en medicina.
En España gozó de gran fama en la época árabe, ya que se decía de ella que era capaz de conseguir que las mujeres de edad bastante avanzada fueran fértiles de nuevo y pudieran volver a ser madres.
Esta virtud se atribuía, sobre todo, a las numerosas raicillas que tiene esta planta.
En Portugal se utilizaba como remedio casero para provocar la menstruación, utilización bastante en sintonía con la creencia española sobre su capacidad de aumentar la fertilidad.
Al igual que todas las plantas de su familia, produce enrojecimiento en la piel cuando existe contacto con los pelillos que la rodean.
Puede incluso producir ampollas, por lo que se aconseja no tocarla a no ser que se vaya provisto de guantes.
Sus flores son bonitas y además desprenden un olor muy agradable, por lo que en algunas ocasiones se ha utilizado como elemento decorativo.
.- Zumo. Se mezcla el jugo de la planta con leche.
Se toma una taza después de cada comida para provocar la menstruación.
.- Infusión. Se ponen a hervir 20 gr. de pequeñas raíces de la planta durante 10 minutos.
Se cuela para eliminar los restos de raíz y se deja enfriar.
Se toman tres tazas al día antes de las comidas y -según cuentan- las mujeres de edad madura vuelven a ser fértiles.
Rubefaciente. Vesicante. Emenagogo

Filipéndula (Filipendula hexapetala)

La filipéndula es una planta herbácea, vivaz, que casi todos los años echa nuevos vásta-gos, los cuales surgen de una corta cepa de la que arrancan raíces delgadas pero engrosadas en su extremo.
Las hojas son largas y estrechas, divididas en numerosos segmentos, unos mayores que otros pero todos dentados profundamente.
Las flores no son muy grandes, de color blanco o quizás algo rojizas, y se agrupan en las ramas terminales.
Se cría entre encinas y robles, en los claros de bosques poco espesos, en prados enjutos, etc., preferentemente en la mitad septentrional de la Península, enrareciéndose su presencia hacia el sur.
Florece a partir del mes de mayo y continúa en esta época hasta bien entrado el verano.
Depende un poco de la altitud a la que se encuentre, siendo las primeras en florecer las que se hallan en tierras más bajas.
De la recolección con fines medicinales interesan las sumidades floridas.
La recolección se suele hacer de mayo a octubre: en mayo se recogen las sumidades floridas (que son las que nos interesan) y a final de temporada se arrancan unos pequeños tubérculos que se forman en las raíces, los cuales están repletos de interesantes sustancias almacenadas durante todo el año.
La filipéndula contiene en sus partes herbáceas salicilato de metilo y aldehido salicílico.
En las partes subterráneas también encontramos un compuesto denominado gaulterina y en los tubérculos se acumulan materias feculentas de alto valor nutritivo, aunque mezcladas con sustancias tánicas que le dan cierta aspereza al paladar.
En cuanto a sus virtudes, se puede afirmar que son las mismas que las descritas para la ulmaria, aunque en honor a la verdad hay que decir que la filipéndula las tiene más acentuadas.
Si se tiene a mano cualquiera de las dos, siempre será mejor disponer de esta última; pero en cualquier caso, con ambas se pueden preparar las mismas tisanas.
Sus principales virtudes están íntimamente relacionadas con las mismas propiedades que tiene el ácido acetilsalicílico, conocido vulgarmente como "aspirina".
Por ello se utiliza en todos los síntomas relacionados con resfriados, gripes, fiebre, etc., aunque también tiene un efecto que nada tiene que ver con estos que hemos descrito: es una planta con una intensa actividad diurética, muy empleada en casos de gota y reuma.
En definitiva, es una planta de la cual se pueden obtener amplios beneficios, pero sin olvidar que debe ser el médico quien la prescriba.
.- Infusión. En un litro de agua hirviendo se vierten 50 g. de flores y se deja templar el líquido antes de filtrarlo.
Se endulza ligeramente y se toma del orden de medio litro al día.
.- Cocimiento. Unos 60 g. de filipéndula por litro de agua.
Se deja hervir durante 15 min., pasados los cuales se tapa y se deja enfriar un rato.
Se deben tomar las dosis suficientes hasta que aparezcan los efectos deseados.
Antiinflamatorio. Analgésico. Antipirético

miércoles, 28 de octubre de 2009

Evónimo (Evonymus europaeus)

El evónimo es un arbusto no muy alto, perteneciente a la familia de las quelastráceas.
Sus hojas y ramas se encuentran enfrentadas y las flores forman ramilletes de pocas flores; el fruto se divide en cuatro gajos levantados, que toman un color rojo al madurar.
Tanto las hojas como las flores despiden un olor desagradable y al paladar tienen un sabor herbáceo parecido al de la ruda.
Este arbusto se cría entre robles y encinas, en barrancos, cerca de corrientes de agua, etc., repartido por casi todo el país, aunque con más frecuencia en el norte.
Florece de abril a mayo y los frutos maduran entrando el otoño.
De uso medicinal son tanto las semillas como los frutos; pero hay que tener cuidado con esta especie, pues es muy tóxica a dosis relativamente bajas.
Su recolección y posterior uso casero está contraindicado, excepto en el caso de que lo lleve a cabo personal especializado.
Tanto en la corteza de las ramas como en las raíces y fruto se halla un glucósido llamado evonimina.
Las semillas contienen altas cantidades de aceite, formado por distintos ácidos grasos.
El glucósido evonimina parece ser que ejerce acción directa sobre el corazón, actuando de la misma manera que lo hacen los digitálicos -aunque sus propiedades exactas no se conocen y menos aún sus intensas acciones farmacológicas.
Lo que sí se ha comprobado es que la ingesta accidental de frutos de evónimo suele acarrear una intoxicación de consecuencias imprevisibles.
Entre los síntomas más destacables cabe citar cólicos, abundante diarrea, desfallecimiento, convulsiones y en algunos casos más graves puede incluso desencadenar la muerte.
Este tipo de intoxicaciones se suele tratar igual que las debidas a glucósidos digitálicos.
No parece, pues, que sea preciso insistir en que esta planta no debe usarse de manera doméstica.
En otros tiempos se empleó como purgante, pero los resultados no eran los esperados; mejor dicho, además de ejercer un efecto purgante drástico, se acompañaba de los síntomas descritos anteriormente, por lo que su empleo fue cayendo en el olvido.
Se tiene conocimiento de un uso externo a base de evónimo: en efecto, el cocimiento de los frutos parece ser un buen remedio -aplicado tópicamente- contra la sangre y otros parásitos del cuerpo humano.
Está totalmente desaconsejado su uso.
Además, todavía queda mucho por profundizar en su estudio para poder aprovechar las virtudes escondidas que sin duda tiene.
Mientras tanto, la única forma de administrarla es en forma de cocimiento, hecho con 30 gr. de frutos en 1 l. de agua.
Esta preparación se puede aplicar externamente en diversas parasitosis epidérmicas.
Purgante. Emético. Colagogo

Eupatorio (Eupatorium cannabinum)

Criado en terrenos óptimos para su desarrollo, puede llegar a alcanzar los dos metros de altura.
Los terrenos que más le favorecen son los que se encuentran más cercanos a humedades, en las montañas del sur de la península.
Posee multitud de vástagos con corta vellosidad, que presentan una cierta tonalidad rojiza.
Las hojas se encuentran enfrentadas, saliendo de un mismo nudo, y cada una de ellas aparece dividida profundamente: divididas en unos tres o cinco gajos, presentan en su perímetro una serie de denticiones pequeñas en forma de sierra.
En la parte final del tallo se producen multitud de divisiones, formando una especie de ramilletes.
Florece en verano, proporcionando unas flores rosadas que se agrupan en capítulos compuestos por un número bastante bajo de flores, que nunca llegan a ser más de cinco.
Cada una de ellas tiene forma tubular, un poco más ancha por la zona apical.
La sumidad florida contiene principios amargos llamados eupatorina y eupatoripicrina, que actúan como estimulantes del apetito, facilitando la digestión.
Las hojas presentan algo de sabor amargo y un cierto aroma como consecuencia de la presencia en ellas de una pequeña cantidad de esencia.
La planta contiene también inulina y valeria-nato de metilo, que proporciona cierta acción colagoga, diurética, tónica, depurativa y levemente laxante.
Contiene taninos, que son los responsables de sus propiedades astringentes.
Se han descubierto también compuestos ace-tilénicos, responsables de su utilización como antiséptico.
Todo ello hace que el empleo de esta planta esté indicado en digestiones lentas, disquine-sias biliares, estreñimiento, procesos gripales y conjuntivitis.
.- Infusión de las hojas. Se añaden cinco gramos de estas hojas sobre 300 mililitros de agua ya hervida, manteniéndolo en contacto directo bajo agitación durante diez minutos.
El líquido así obtenido se suele tomar antes de las comidas como aperitivo y para facilitar la digestión.
.- Decocción. Se añaden dos gramos de la raíz -que previamente se habrá triturado y secado- sobre 200 mililitros de agua en ebullición, manteniéndolo así durante dos minutos.
Pasados éstos, se procede a filtrarlo, obteniendo con ello un líquido que se puede tomar antes de las tres principales comidas del día.
Esta forma de administración es muy usada en terapia biliar, por tener una acción coleréti-ca y colagoga.
.- Infusión de sumidad florida y hojas. Se prepara añadiendo diez gramos de éstas sobre medio litro de agua ya hervida, dejándolo en contacto durante doce minutos y removiéndolo ocasionalmente.
El líquido obtenido después de filtrarlo se emplea para realizar lavado de párpados y baños oculares en el tratamiento de blefaritis y conjuntivitis.
Digestivo. Antiséptico. Depurativo

Eufrasia (Euphrasia officinalis)

Se trata de una curiosa planta: por la especial dificultad que entraña el efectuar una determinación botánica clara y precisa, se ha optado por agruparla bajo la denominación de "Euphrasia officinalis", la cual comprende a su vez a un grupo de especies que, aunque muy similares tanto en morfología como en propiedades y actividad terapéutica, no constituyen la misma especie.
Otra peculiaridad de esta planta es que cuenta con un componente que casi podríamos clasificar de parásito de otras hierbecillas, ya que necesita de éstas para poder absorber de sus raicillas parte de la savia que le servirá como alimento necesario para su buen y completo desarrollo.
Podemos encontrar flores de eufrasia entre mayo y septiembre; estas peculiares flores, de apenas 10 centímetros de tamaño, poseen un labio inferior muy desarrollado que cuenta con tres lóbulos dentados.
Su coloración es blanquecina, aunque puede ir adornada con rayitas violáceas y alguna mancha amarilla o púrpura.
Las flores se disponen a partir de las axilas de las hojas.
Para fines terapéuticos se emplea la planta entera, que se deberá recolectar cuando empieza a florecer.
Los taninos que presenta le confieren acción astringente, bloqueando determinadas secreciones y produciendo una contracción localizada en la zona donde se produce dicha aplicación.
Asimismo tiene efecto antiinflamatorio y se emplea sobre todo en casos de conjuntivitis y de inflamación de los párpados (blefaritis).
También contiene ácidos fenólicos, flavonoi-des, alcaloides y pequeñas cantidades de
esencias; de ahí su carácter eupéptico y descongestionante nasofaríngeo, utilizado tanto en procesos que cursan con digestiones lentas como en faringitis, catarros y demás afecciones del tracto respiratorio superior.
.- Infusión. Se prepara añadiendo 2 gramos de la planta entera troceada en un cuarto de litro de agua recién hervida y todavía caliente, dejándolo en contacto y agitándolo de vez en cuando durante diez minutos.
Este preparado se toma después de las comidas para mejorar la digestión; se puede repetir el mismo proceso hasta tres veces al día.
.- Extracto fluido. Se puede tomar hasta un máximo de cincuenta gotas en medio vaso de agua tres veces al día, preferentemente después de las comidas principales del día, con lo que se consigue mejorar considerablemente las digestiones pesadas.
.- Uso externo. Se prepara añadiendo cuatro gramos a medio litro de agua ya hervida, dejándolo en contacto un cuarto de hora; luego se filtra, y con el líquido obtenido -después de dejarlo templar- se preparan compresas que se aplicarán sobre párpados hinchados.
Este líquido también se puede utilizar para efectuar gargarismos en afecciones faríngeas.
Además, si se sigue un correcto proceso de elaboración, se puede utilizar para realizar baños oculares con un recipiente adecuado.
Por último, se emplea para efectuar instalaciones nasales en casos de enfriamientos y como colutorio por su acción antiinflamatoria y astringente.
Antiinflamatorio. Descongestionante. Digestiones lentas

lunes, 26 de octubre de 2009

Eucalipto (Eucaliptus globulus)

Oriundo de Australia, se ha introducido progresivamente en Europa.
En España se localiza en la zona norte, pero no resiste las temperaturas extremadamente bajas.
En un principio su cultivo se empleó para desecar terrenos pantanosos en los que existían grandes plagas de paludismo, ya que este árbol, por el tipo de crecimiento tan rápido que posee, se caracteriza por la gran cantidad de agua que necesita, lo que produce la deshi-dratación del terreno sobre el que crece, y de esta manera, se consigue evitar la proliferación de los mosquitos transmisores de esta enfermedad que suelen utilizar este tipo de terrenos como "caldo de cultivo".
La floración se realiza en otoño e invierno.
La recolección se efectúa seleccionando los cladodios bien formados y dejándolos desecar en lugar ventilado y al sol.
El aceite esencial, formado por una gran cantidad de eucaliptol, tiene acción antiséptica sobre las vías respiratorias, tanto por vía inhalatoria como por vía oral, si bien en este último caso debe administrarse en bajas concentraciones, ya que puede provocar irritación gástrica, acidez, vómitos...
Por vía tópica se emplea en la preparación de pomadas balsámicas, cicatrizantes y antisépticas.
También tiene acción expectorante, y -aunque en menor medida- antihelmíntica e hipoglu-cemiante, empleándose en diabetes ligeras.
Su uso está contraindicado en tratamientos con sedantes, antiepilépticos y analgésicos, ya que acelera el metabolismo hepático de éstos, y también resulta inadecuado su empleo durante el embarazo y la lactancia.
.- Decocción. Tres hojas -bien desmenuzadas-por taza, dejándolo en ebullición durante un minuto; una vez retirado del fuego se deja reposar diez minutos en infusión.
Este preparado se puede repetir tres veces al día.
.- Supositorios. Se emplea desde 100 hasta 400 miligramos por supositorio, pudiéndose utilizar de una a tres veces al día.
.- Jarabe. Preparado con el 10% de eucalipto, se puede tomar hasta tres cucharadas al día.
.- Vía inhalatoria. Es conveniente asegurarse previamente de la tolerancia a esta esencia, ya que pueden existir casos de alergias a esta planta.
Se aplica durante 15 segundos y se espera media hora para comprobar que no existe reacción adversa.
La infusión se prepara con 10 gramos de hojas trituradas o también con 12 gotas de esencia en un litro de agua hirviendo que se dejará enfriar mientras se inhalan los vapores de agua que arrastra la esencia de las hojas.
Su empleo también es adecuado en invierno para contrarrestar la sequedad que producen ciertos tipos de calefacciones y ambientes propios de zonas secas.
En estos casos se utiliza un par de hojas en un recipiente con agua hervida o en un humi-dificador.
Antiséptico. Expectorante. Cicatrizante